Patrizia lleva años intentando quererse. Ha ido a terapia, ha analizado sus relaciones, ha intentado poner límites, aceptar cumplidos, entender su cuerpo y hacer las paces con su cabeza. Suena bien. En la práctica, es bastante más complicado.
En Humor Propio, Patrizia lleva al escenario sus propias experiencias, contradicciones y dificultades para hablar de relaciones, familia, sexo, cuerpo, edad, redes sociales y esa presión constante por ser una versión mejorada de una misma.
Porque cuando tu cabeza tiene un comité de expertos opinando sobre cada decisión que tomas, quererse puede convertirse en un trabajo a jornada completa.
Una comedia personal, divertida y sin recetas sobre aprender a escucharse, romper patrones y dejar de exigirse tanto.