Tiempo, esa constante que avanza inexorablemente. Tempo, la cadencia, el ritmo, la subjetivación del tiempo, la vivencia misma.
TEMPO nos abre las puertas de una imaginaria “fábrica del tiempo”, un espacio suspendido entre lo mecánico y lo poético, habitado por tres seres encargados de fabricar y gestionar el tiempo de la humanidad. Un universo de engranajes, poleas, polvo y óxido, gobernado por el eterno tic-tac de los relojes, que sirve como metáfora de nuestra sociedad acelerada y de la forma en que vivimos arrastrados por la velocidad cotidiana.
En esta ocasión, Natalia Puente Fernández, Rodrigo J. Ruiz y Javier León Mediavilla bajo la dirección artística de Javier Ariza, logran un trabajo coral lleno de precisión y sensibilidad, en donde clown, sombras chinas, circo y música en directo (violín, guitarra y concertina), se juntan para invitarnos a reflexionar sobre nuestra velocidad como sociedad y las consecuencias de vivir a un ritmo vertiginoso.
Tempo es, en el fondo, una oda a nuestros propios relojes y a nuestra manera de habitar el tiempo. Un espectáculo para todos los públicos que emociona tanto a niños como a adultos porque apela a algo universal: la necesidad de detenernos, respirar y preguntarnos hacia dónde vamos. Una pieza hermosa, artesanal y llena de poesía escénica que deja al espectador con la sensación de haber vivido, durante un rato, fuera del tiempo.