Cuenta la leyenda que si soplas un diente de león con los ojos bien cerrados mientras
pides el deseo más profundo que brota desde tú corazón, cada una de las esporas
que se liberan en el aire se toman su misión muy muy en serio, haciendo todo lo
posible para que ese anhelo se materialice pero en ocasiones necesitan una ayuda
extra, así que recurren a “Las Embotelladoras de Sueños”.
No existen dos personas idénticas en el mundo, así que no hay dos sueños iguales