Intervenciones urbanas en las que una pareja de
cazarrecompensas busca al “terrícola promedio”. Zan y Cudo,
los peores agentes de captura del universo —según todas las
encuestas galácticas—, aterrizan de emergencia en la Tierra
dentro de su nave camuflada. Armados con zancos, pistolas
absurdas y aparatos que nunca funcionan, inician su misión
entre el desconcierto, la sospecha... y muchas carcajadas.
Con la ayuda (o la confusión) del público, investigan el
entorno como si fuera un planeta exótico: farolas sagradas,
papeleras que hablan, humanos con fallos de fábrica.
Improvisación, humor físico y participación constante en una
aventura callejera tan caótica como divertida. Porque si hay
algo claro en esta misión es que... el sentido del ridículo no
está en su protocolo.