Un alquimista del tiempo invita al público a descubrir su
mundo: un universo lleno de relojes, instantes capturados
y ritmos de vida cambiantes. A través del movimiento, los
objetos y el sonido, explora la percepción del tiempo en
distintas formas: la presión del reloj digital, la calma del
mar, la nostalgia de un reloj de bolsillo o el ritmo frenético
del cronómetro. Con frascos especiales, guarda y libera
momentos vividos, haciendo que el público participe en esta
alquimia del tiempo. Un espectáculo gestual lleno de poesía
visual y sonora, humor y emoción, que nos invita a valorar
cada instante antes de que se desvanezca.