Luz, Cámara, Acción explora cómo el cine ha moldeado nuestra forma de ver el mundo. Desde que somos niños, las películas nos enseñan cómo deberíamos emocionarnos, reaccionar o vivir nuestras propias historias.
Este espectáculo se basa en dos pilares fundamentales:
• El imaginario común: Todos compartimos las mismas referencias visuales y emocionales. El cine ha creado un lenguaje universal que nos conecta, haciendo que todos entendamos los mismos códigos, aunque no nos conozcamos.
• La vida como película: Todos hemos sentido alguna vez que nuestra vida es una gran producción. Aunque no haya cámaras grabándonos, nuestras vivencias diarias tienen la importancia de una gran película. Reivindicamos que lo cotidiano es digno de la gran pantalla.
En definitiva, la obra invita al espectador a verse a sí mismo como el protagonista de su propia película, analizando cómo el cine nos ha influenciado para llegar a ser quienes somos hoy.