Rubén Olmo se plantea con Pinocchio un nuevo reto. Actualizando la estética original de la novela (con una fuerte influencia de la Commedia de'll Arte), se sirve de la naturaleza de su protagonista (un burattino, literalmente un títere) para aprovechar al máximo su extraordinaria capacidad para la expresividad corporal.
La dirección escénica de Ramón Oller pretende resaltar los aspectos más siniestros de una obra que es mucho más que un cuento infantil. De este modo, el público al que se dirige Pinocchio es universal.
Recopilamos toda la documentación elaborada en los últimos años por la Comisión de Inclusión y Mediación de La Red.
Propuestas musicales e interdisciplinares en este mes de enero de 2026.
El plazo se extiende hasta el jueves 12 de febrero.