A través de este espectáculo el autor invita a transitar por un territorio futurista, devastado y desolado que refleja un mundo apocalíptico.
Con un lenguaje teatral sorprendente, esta obra es calificada por su autor como íntima e inmediata. Los actores ponen de manifiesto en el escenario los rituales de la vida cotidiana. El resultado es una obra austera, en contra del mercado que sigue reclamando ruido, violencia y militancia antiglobal.
Rodrigo García se basa en el teatro de la crudeza y de la crueldad, para lo que recurre a imágenes y situaciones extremas.
Una cabellera femenina rasurada en cada función, ratones a punto de ahogarse, y actores desnudos en acción que se embadurnan de miel y barro., son algunas de las imágenes que se presenciarán en viernes a las 20:30 horas en la caja escénica del Teatro de la Laboral, limitada para 130 espectadores.
Las organizaciones sindicales lo consideran un avance significativo.
Durante tres meses, decenas de estudiantes participaron en “Ser joven o cómo dejar que la naturaleza recupere su estado salvaje”, una experiencia de creación escénica colaborativa que convirtió las aulas en espacios de experimentación artística, reflexión colectiva y cuidado. El proyecto culminó el pasado 4 de mayo con un encuentro en el Teatro José María Rodero, donde alumnado, docentes, artistas y agentes culturales compartieron el recorrido vivido y celebraron un proceso que situó a la juventud en el centro de la creación.
El teatro romano de Mérida fue el escenario de la ceremonia de entrega el 1 de junio.