REGISTRO

GUILLEM ALBÀ

Compañía

GUILLEM ALBÀ

c/ Gran de Sant Andreu 166, 2-4
08030 Barcelona
Barcelona
Cataluña / Catalunya
GUILLEM ALBÀ c/ Gran de Sant Andreu 166, 2-4 08030 Barcelona Barcelona Cataluña / Catalunya
Teatro

CALMA!

Compañía/Artista:
GUILLEM ALBÀ
Distribuidor/a:
GUILLEM ALBÀ
Teatro

JALEIU

Compañía/Artista:
GUILLEM ALBÀ
Distribuidor/a:
GUILLEM ALBÀ
La Red Recomienda
Teatro

MA SOLITUD

Compañía/Artista:
GUILLEM ALBÀ
Distribuidor/a:
GUILLEM ALBÀ
Comision de Musica de La Red
Espectáculos de Calle

MARABUNTA

Compañía/Artista:
GUILLEM ALBÀ
Distribuidor/a:
GUILLEM ALBÀ

Nací en una familia dedicada al teatro de títeres. Mi padre, mi madre y mi madrina estuvieron durante 50 años creando espectáculos y actuando sin parar con su compañía, L’Estaquirot Teatre.


Podría contar mil anécdotas que viví de pequeño: horas y horas viendo cómo mis padres ensayaban o construían los títeres y las escenografías, viajando en la furgoneta de bolo en bolo o durmiendo detrás del escenario mientras actuaban… pero no acabaríamos nunca. En casa siempre lo vivimos como una filosofía de vida. Un trabajo artesanal, hecho en familia.


Así que desde pequeño, vete a saber por qué, tuve clarísimo que quería dedicarme a este mundo, y empecé a estudiar música y teatro en diferentes escuelas, pero lo que realmente quería era aprender a crear espectáculos. Por eso finalmente estudié el método Lecoq, porque además de actuar, también te enseña a saber crear.


Nada más salir de la escuela trabajé con Titzina Teatre, en el mismo espectáculo que había visto mientras estudiaba y que me había encantado. Con 19 años hice mi primer año de gira por toda España y, a partir de entonces, empecé a trabajar en diferentes cosas, como actuar en un espectáculo de teatro musical o mi primera colaboración en televisión, en un late night, como reportero.


Y seguí haciendo castings donde de vez en cuando me cogían para algún anuncio o para participar en algún espectáculo sin presupuesto y, con todo ello, cada vez me entraban más ganas de hacer mis propios espectáculos. Pero, aunque era lo que siempre había visto en casa, no sabía por dónde empezar.


Había ido viendo que me gustaba más la comedia y me había ido formando con gente como Eric de Bont, Christophe Marchand… pero un día llegó Jango Edwards. Había oído hablar de él desde pequeño: mis padres lo habían visto actuar justo cuando empezaban a dedicarse a este mundo y habían alucinado.


Un día pude verlo actuar en directo, por fin, y después llegó la oportunidad de hacer un curso de clown con él, al que quise ir sí o sí, como mínimo para conocerlo. Fue una semana intensa que me sacudió muy fuerte. Justo allí decidí que quería ser payaso.


A partir de entonces vinieron una serie de cosas que no habría podido imaginar. Jango me convocó en su casa y me dijo que me ayudaría y que dirigiría mi primer espectáculo. Empecé a actuar con él y me llevó a mil lugares. También pude formarme con amigos suyos como Leo Bassi o su maestro, Carlo Colombaioni.


Juntos creamos lo que sería mi primer espectáculo: Sketchofrenia. Un solo de clown contemporáneo, muy loco y muy enérgico, dirigido por él. Jango se convirtió en un amigo y desde el principio siempre estuvo cerca, cuidándome y siempre atento para ayudarme en cualquier cosa. Explicar todo lo que viví con él daría para un libro; mejor seguimos con la trayectoria.


Gracias a él hice el primer espectáculo y, desde entonces, ya he estrenado nueve.


En el segundo espectáculo, Flirt (2010), incorporé músicos en directo y empecé a introducir una parte más poética.


Después, Trau (2012) supuso un cambio radical. Era el primer espectáculo que me dirigía yo mismo y quería probar un estilo diferente, haciendo una inmersión hacia el teatro visual sin palabras, con un poco de humor pero sobre todo poético, e incorporando un poco los títeres.


Eso me abrió las puertas a nuevas oportunidades, como por ejemplo trabajar con el grupo de música Love of Lesbian, que al ver el espectáculo me propusieron crear un concierto teatralizado para ellos, en el que yo también actuaba. Giramos el concierto/espectáculo Espejos y espejismos (2014), mezclando la música de la banda y el teatro visual.


Siempre he ido escuchando lo que me apetecía y lo que quería contar y de qué manera. Así he ido pasando del clown provocador y festivo de Guillem Albà & La Marabunta, con quienes estuvimos 10 años de gira con Marabunta (2013) y Jaleiu (2020), mezclando el clown con la música en directo de seis músicos, a explorar un lenguaje más contemporáneo, por ejemplo con la pianista Clara Peya, dando vida a Pluja (2016), mezclando diferentes lenguajes; o con Tota aquesta por que ara tinc (2024), dirigido por Andrea Jiménez, donde quería ponerme en riesgo y buscar otra manera de estar en escena.


No había hecho un solo desde el primer espectáculo, y volví a ello con Calma! (2019), de teatro visual sin texto, entre la comedia y la poética, donde buscaba trabajar con la mínima escenografía posible. Con Ma Solitud (2022) quise buscar todavía más la simplicidad y me acerqué aún más a la familia, jugando mucho más con los títeres.


¡Con este espectáculo nos han dado cinco premios! Mejor pieza de pequeño formato en FETEN 2023; Mejor interpretación en la Fira de Titelles de Lleida 2023; Mejor espectáculo en la Feria de Teatro Ibérico de Fundão 2023, en Portugal; Mejor música original y Mejor interpretación en el International Puppet Festival Golden Sparkle 2025, en Serbia.


Este trabajo me gusta mucho, pero hay momentos en los que cuesta encontrar la energía para seguir y, de repente, recibir un premio… pues mira, anima. Y siempre que nos han dado premios por distintos espectáculos ha sido un “chute” de energía. Y qué ilusión cuando los da el público, como el Premio del Público de FiraTàrrega o el Premio del Público de la Mostra d’Igualada, que nos dieron por Marabunta.


Siempre he perseguido la idea de llegar al máximo de público posible, independientemente de su origen o edad. Y me encanta poder viajar y descubrir otras culturas. Hasta ahora he podido actuar en España, Francia, Rumanía, Portugal, Países Bajos, Bélgica, Corea del Sur, Suecia, Argentina, Italia, Grecia, Uruguay, Japón, Perú, Alemania, China y Dinamarca, ¡y espero descubrir nuevos lugares!


La compañía y los espectáculos propios han sido una prioridad, pero nunca he perdido la curiosidad por trabajar en proyectos que me apetecían y en los que creía que podía aprender cosas nuevas, como Rhum en el Teatre Lliure de Barcelona (2014). Un viaje precioso que nació como homenaje al payaso Monti, que había muerto un año antes, a quien había visto actuar desde pequeño y que había conocido gracias a Jango.
O también lanzarme a probar una mezcla de Shakespeare y Cole Porter en el musical Molt soroll per no res (Mucho ruido y pocas nueces), dirigido por Àngel Llàcer, en la sala grande del Teatre Nacional de Catalunya.


Y con esta curiosidad, tanto he hecho la mirada externa de un espectáculo de danza como la dirección de espectáculos de circo, de teatro o de títeres (dirigiendo cuatro espectáculos de la compañía de mis padres. Una experiencia curiosa y bonita); o grabar voces para audiolibros, tener un grupo de música, actuar durante seis años como clown con una fanfarria por mil calles o dirigir directos de bandas de música.


Mira, por ejemplo, mientras leía la novela Canto yo y la montaña baila de Irene Solà, me entraron unas ganas enormes de adaptarla al teatro. Y una cosa llevó a la otra: lo propusimos a La Perla 29, quisieron producirla y la acabé codirigiendo con Joan Arqué. La obra fue galardonada con 8 Premios Butaca en 2021 y 3 Premios Max en 2022, entre ellos a mejor dirección, mejor escenografía y mejor música.


La curiosidad me ha llevado a colaborar en programas de radio. El último fue Islàndia de RAC1 con Albert Om, durante tres años brutales. O a decir que sí cuando desde la Editorial La Campana (Penguin Random House) me propusieron escribir un libro, y publicaron D’aquí no marxaré mai (Nunca me iré de aquí) donde explico la historia de mi abuelo.


En televisión también he ido haciendo colaboraciones como actor en distintos programas, y un día me propusieron copresentar El Llenguado (TV3), donde hacía reportajes.
Siempre me había hecho gracia poder hacer un late night, ¡y lo conseguimos! No solo presentarlo, sino también dirigirlo, e incluso producirlo nosotros mismos. El programa se llamaba Celebrem (TV3) y lo hacíamos desde un teatro, con música en directo, colaboradores, invitados… ¡un lío increíble! Pero aprendimos muchísimo.


Con todos estos años —ya son más de 20— he podido hacer lo que me gusta. La curiosidad y las ganas de aprender me han llevado a conocer a muchísima gente y a mezclarnos para probar cosas nuevas. Y me encanta.
Siempre intento defender, desde la humildad, esta profesión como un trabajo artesanal, como aprendí en mi familia.
He hecho más de lo que habría podido imaginar, y a ver qué vendrá.

Teaser de MA SOLITUD