Mejor uno a uno… Con ustedes:
ORIOL BOIXADER. Barcelona, 1958
Empezó dando saltos, haciendo malabares y tocando música para grandes como Leo Bassi y Tortell Poltrona (¡buen bautismo de fuego!). Tras sobrevivir y disfrutar diez años con COMEDIANTS y otra década con MONTI & CÍA, bajó a Andalucía para contagiar su locura a Atalaya o Laviebel. Fundó su propia compañía, OriolO, paseando sus espectáculos por las pistas de los mejores circos del mundo, desde el Raluy hasta el Roncalli. Ahora, con el corazón contento y la maleta llena de risas, revive su Cía. BABAUS tras triunfar en el Festival de Cornellà. ¡El espectáculo continúa!
GREGOR ACUÑA-POHL. Hamburgo, 1971
Estudió en los templos de Sevilla, La Abadía de Madrid y con el maestro Philippe Gaulier (¡casi nada!). Ha jugado en primera división con grandes como La Cuadra, la Cía. Nacional de Teatro Clásico y Tricicle, donde se puso los zapatos de Joan Gracia. En 2004 se vistió de jefe y fundó el Centro de Artes Escénicas de Sevilla y la productora Excéntrica. Con ellos estrenó genialidades como su premiado «Esperando a Godot», dirigido por Joan Font, donde se llevó el Lorca a Mejor Actor (¡merecidísimo!). Además, ha sido el alumno mimado de sabios de la risa como Jango Edwards, Jacques Lecoq o Alain Vigneau. ¡Un currículum de premio!
MANÉ SOLANO. Cádiz, 1973
Licenciado por la ESAD de Sevilla en 2003, este artista se crió al calor de maestros como Carlo Colombaioni y Jango Edwards. Curtió su talento en compañías como Teatro del Velador (¡bendita locura de la mano del ‘Chino’!), donde dio vida a seres maravillosos en «Dröppo», «Augusto» y «Natta». Su magia no tiene fronteras: ha pisado los escenarios de Londres dirigido por el gran Cal McCrystal (director del Cirque du Soleil). Hoy, mientras comparte sus secretos impartiendo cursos de Clown, espera el silbato definitivo en la exclusiva cartera de actores del mismísimo Cirque du Soleil. ¡El mejor entre los mejores!