Sandra Egido enmarca su trabajo dentro del diálogo entre la danza contemporánea y el breaking, expandiéndolo hacia un lenguaje propio que dialoga con el arte. Entiende el movimiento como una herramienta para construir, cuestionar y conectar; una forma de pensamiento físico que le permite explorar la relación entre el cuerpo, el espacio y la emoción.
Su práctica artística es una reconfiguración constante de sí misma a través del cuerpo. Un punto de encuentro entre su feminidad y su masculinidad; un regreso a las raíces para generar su propia forma de crecer. En escena busca un espacio de honestidad donde el cuerpo sea testigo y voz, donde la vulnerabilidad y la fuerza convivan en equilibrio.
A lo largo de su carrera ha creado, interpretado y enseñado en diversos contextos internacionales, compartiendo su trabajo en Europa, Asia y Oriente Medio. Sus piezas han sido reconocidas en certámenes destacados, obteniendo el Primer Premio en Danza en el Camino (Burgos–NY, 2023), el Premio del Público y el Premio Acorán en Masdanza (2022), y el Premio del Público y finalista en RIDCC (2024).
Ha colaborado como coreógrafa invitada en MIIR Dance Company (2025) y ha realizado una residencia de creación en Tanzlabor ULM (2025). Su trabajo se ha presentado en espacios institucionales como la Embajada de España en La Haya (2024) y ha girado internacionalmente, incluyendo el Festival LTDX en China (2025).
Su formación incluye experiencias en Los Ángeles con Dana Foglia, Debbie Reynolds y Movement Lifestyle, aunque su camino ha sido en gran parte autodidacta, construido desde la improvisación como motor creativo y base de su lenguaje coreográfico. Egido entiende la danza como una forma de existencia que desafía la gravedad y los moldes impuestos: una afirmación de fuerza, identidad y creación propia.