En una casa, pequeñas señales anuncian una lenta desaparición: la vida se desvía, los recuerdos se desmoronan. ¿Qué queda de nosotras cuando la memoria se va? ¿Y cómo afecta a quienes aún recuerdan?
La Côte Folle explora físicamente el acto de sostener y la ayuda mutua, y cómo el olvido impacta en los cuerpos. Cinco acróbatas investigan, a través del mano a mano y el movimiento, su relación con un espacio compartido y un objeto común: un andamio que se convierte en puente hacia el salón de la abuela.
Una propuesta de calle y para todos.
Un viaje a través de los recuerdos de un cerebro en ruinas, entre la sensibilidad y el humor.
Porque olvidar nunca debería ser sinónimo de desaparecer.