¿Qué habría escrito Lorca si hubiera acompañado a doña Rosita mas allá de su juventud? ¿Qué habría sido de ella si su creador no la hubiese dejado en la amarga plenitud de los cuarenta y cinco años? Dª Rosita la Soltera, después de tener que dejar Granada en 1925, sola, es ahora en 1941 una religiosa, sor Rosa, que profesa en una orden que se dedica a la enseñanza.
Con la edad, van asomando recuerdos, pero por una extrañas cicunstancia no esperadas (o si) empiezan a llegar cartas a su nombre, que le hacen recordar las antiguas cartas del amor imposible de su juventud
¿Sigue esperando las cartas desde Tucuman, del que fue su antiguo prometido y primo? ¿Quién era realmente éste? ¿Qué le podría decir después de tantos años de ausencia?
Y ella desde su enajenación (o desde su lucidez) ¿qué le respondería?
Presentamos un texto dramático del que pretendemos se desprendan las aristas del más noble feminismo y del digno movimiento LGTBIQ+, sobre todo teniendo en cuenta como discurren los tiempos actuales, en relación a los derechos civiles, la defensa de la mujer frente a unos maltratos difíciles de frenar y las nuevas agresiones a los colectivos LGTBIQ+.