Acciones de mediación
Actividad 1
“Laboratorio de memoria en movimiento: cuerpos, fronteras y territorio” es una actividad de mediación vinculada a Open Borders, un encuentro participativo entre generaciones para explorar cómo los cuerpos, los relatos y los territorios transmiten memorias. Mediante la experimentación corporal, la escucha y creación colectiva se reflexionará activamente sobre las fronteras físicas, simbólicas y sociales.
La propuesta concibe al cuerpo como lugar de memoria, reflexión, y como el movimiento conserva historia y la cuestiona. ¿Cómo se transforman nuestros recuerdos de fronteras, desplazamientos, lugares de origen y pertenencias al compartirlos con otras generaciones?
A partir de relatos personales, experiencias arraigadas a la memoria histórica del territorio, archivos familiares, se emprende un viaje con los/as participantes para explorar cómo las fronteras atraviesan nuestras vidas y cómo esas experiencias se inscriben en nuestros cuerpos y relaciones con los demás.
El cuerpo funciona como nuestro archivo vivo donde guardamos gestos, recorridos cotidianos, hábitos, formas de convivir en nuestro territorio. A través del movimiento y el sonido activaremos los recuerdos para generar conexiones entre lo que se ha vivido en torno a formas de pertenencia, desplazamiento, migración forzada y transformación de territorio.
La actividad, de una jornada, combina dinámicas de activación de la memoria, prácticas corporales accesibles, interacción con el sonido y experiencias colectivas en el espacio, incluyendo momentos de escucha, exploración física y reflexión compartida.
La propuesta se centra en la experiencia directa, la escucha y el encuentro intergeneracional, favoreciendo la construcción de una memoria viva, plural y situada. Promueve la reflexión sobre la memoria histórica y su relación con el presente, que continúa transformándose en los cuerpos y relatos de quienes habitan el mismo territorio.
Actividad 2
“Fronteras y Memoria: el sonido como espacio encuentro” es un taller de creación y experimentación, que combina danza contemporánea y música electrónica para explorar, desde el cuerpo, los significados de las fronteras y la memoria individual y colectiva.
A través de prácticas de improvisación, composición instantánea y trabajo sonoro, los participantes generan paisajes físicos y sonoros en torno a conceptos como desplazamiento, identidad y pertenencia. La música electrónica actúa como mediación contemporánea, favoreciendo la creación colectiva y la conexión entre pasado y presente.
El taller se desarrolla en una jornada dirigida a público diverso. Se estructura integrando la activación corporal, improvisación guiada, prácticas de desplazamiento e interacción grupal, y finalizando con un espacio de integración y reflexión compartida.
La propuesta entiende el cuerpo como espacio de memoria y herramienta de investigación, priorizando la experiencia directa, la escucha y la participación, y promoviendo la relación entre lo individual y lo colectivo.