Tras cinco años explorando en directo la exaltación amorosa y espiritual en una propuesta, Estasis, que ha recorrido el mundo entendiendo la música como vehículo de abstracción suprema, Raül Refree y Niño de Elche publican su primer álbum conjunto.
Ya desde el título, símbolo de suma y multiplicación que no abdica de su evocación cristiana, Cru+ es un encuentro: la unión o, mejor dicho, la reunión de dos personalidades tan diferentes y, a la vez, tan compatibles que, juntos y por separado, nos han regalado discos claves en la historia de este país. Dos bagajes de enorme calado que confluyen expandiendo los límites de la canción desde la electrónica y apelando a una idea trascendental de la existencia.
Las fuentes de inspiración literaria no se acaban en Antes de y Nádas, los dos primeros adelantos. Además de los versos de Yannis Ristos y la innovadora prosa de Péter Nádas, aparecen Rilke, el monje Thomas Merton y Ernesto Cardenal en el escalofriante Salmo XXI. Y lo hacen entre el ruido y el silencio, entre el dream-pop y la distorsión severa de nuestro Senescente Mundo, entre la matemática rítmica y el ambient. Una experiencia casi religiosa que, sobre todo, hay que disfrutar en concierto.
Porque lo de Raül Refree y Niño de Elche es -en el sentido más profundo del términouna liturgia: un ritual público envuelto en el azul nuclear de la dirección de arte de Marta Pazos que, tras las previas de Conde Duque (Madrid), Sonar (Barcelona) y los estrenos de España, Portugal y Bélgica, recalará próximamente en diversos escenarios europeos.