El tempo es la velocidad de la música y del baile, mientras que el tono es la altura o la escala de la música, la cual influye en el estado emocional y en la interpretación. Estos dos elementos son esenciales para la expresión y la dinámica de la música y el baile.
A partir de estas premisas, Edward Tamayo asume la musicalidad como un elemento intrínseco a la danza en su esencia, que es el baile, y se pregunta por la relación intangible entre música y danza. ¿Es posible percibir el ritmo interno del intérprete, incluso sin música? ¿Qué relaciones se establecen entre el ritmo del intérprete y el ritmo de la música? ¿Qué papel juega la mirada del espectador en este diálogo?
Teaser tempo y tono