DONCELLAS [juerga permanente] es una fantasía coreográfica construida sobre el universo sonoro y los toques flamencos de don Ramón Montoya. Con ella ponemos en valor la obra musical de quien fue padre del toque moderno y pionero de la guitarra flamenca de concierto, cuya influencia alcanzó a las generaciones posteriores: de Niño Ricardo a Sabicas, Mario Escudero, Manolo Sanlúcar o Paco de Lucía.
El título, tomado de un verso de “Adivinanza de la guitarra”, perteneciente al “Poema del cante jondo” de Federico García Lorca, convoca la juerga como un territorio múltiple, contradictorio y vivo. No solo celebra la diversión, sino que se adentra también en sus excesos, sus vacíos y sus accidentes.
La pieza se inspira en juergas luminosas y sombrías; espontáneas o contratadas; organizadas hasta el aburrimiento o desbordadas sin pedir permiso. Juergas íntimas y exhibidas, colectivas, torpes, gloriosas y fallidas; surrealistas, grotescas, sensuales, solemnes o entregadas al puro desenfreno.
La juerga aparece aquí como refugio, espectáculo, mercancía, delirio y catarsis: atravesada por el deseo, la clase, la violencia, la risa, el cansancio y la tragedia.
La escena se convierte en un lugar donde todo puede desbordarse: el cuerpo, la guitarra y la noche. El baile flamenco, la danza española, la danza contemporánea y la teatralidad se entrelazan en una celebración inquietante y viva.
El elenco transforma la fiesta en un espacio de tensión entre lo popular y lo sofisticado, entre lo ritual y lo absurdo, entre el clasicismo flamenco, la vanguardia y la experimentación.
DONCELLAS [juerga permanente] no idealiza la juerga: la atraviesa en todas sus formas, desde el goce hasta el agotamiento.
Una celebración feroz del deseo de reunirse, perder el control y seguir bailando al borde de lo imposible.