Kiko Veneno es difícil de clasificar, a veces complejo y otras sencillo, pero siempre un clásico. Un artista mutante que nunca ha dejado de hacer canciones y de retratar de una manera u otra lo cotidiano.
Kiko Veneno es un clásico, ha estado casi siempre en la resistencia, sin ser parte del triunfito patrio. Ni catalán ni andaluz, difícil de encasillar y variable. Con una única constante: siempre haciendo canciones, sin parar. Sean como sean, con vueltas varias y letras que parecen de una familia numerosa de Kikos Venenos que no se parecen mucho entre sí, y se pelean en su cabeza. Tiene cajones llenos de temas que nunca escucharemos, carpetas repletas de letras, y el corazón bullenado de ideas. Por eso lleva años rehaciendo, destruyendo y volviendo a montar estas canciones que están casi a punto, pero no.
En su nuevo trabajo PRECISAMENTE podremos disfrutar de nuevas melodías, letras y músicas que han estado cocinandose entre tanto talento.