La obra de Salvador Espriu tiene en Primera història d’Esther una de sus cumbres indiscutibles. Escrita en 1948, la Primera història tiene lugar en la población de Sinera, mítica y recurrente de Espriu, recreación de la Arenys de Mar de los recuerdos de infancia.
A partir de una reinterpretación del tema bíblico de Esther, como la que ya había hecho Jean Racine en el siglo XVII, nos habla de cuestiones como la deshumanización del poder, la vanidad y la familia.
A medida que pasa el tiempo, se consolida la figura de Salvador Espriu, tanto en lo que respecta a su condición de poeta como a la de prosista y hombre de teatro.
Espriu entra en el Teatre Nacional de Catalunya con este texto, que destaca por su extraordinario uso de la lengua, en una especie de homenaje a un catalán refinado a la vez que popular.
En este sentido, Primera història d’Esther, considerada como una de las obras más importantes de la literatura catalana de la posguerra, es un auténtico monumento a la palabra. Espriu quiso hacer un homenaje a un catalán que se estaba perdiendo, y consigue elaborar un discurso complejo y refinado, pero al mismo tiempo con un ajustado sentido del humor y desbordante de inteligencia.
El proyecto ‘El suelo es LAVA’, impulsado por el Laboratorio de las Artes de Valladolid (LAVA) junto a El Silo Casa de Cultura, explora nuevas formas de relación entre un espacio escénico público, la ciudadanía y su entorno a través de la mediación cultural
Juan Pablo Soler (Teatros de Murcia) y Xavier Barcelò (Fira B!) han tomado parte en encuentros centrados en la colaboración entre territorios y el fortalecimiento de las redes profesionales del sector musical iberoamericano.
El próximo 4 de noviembre, los socios y socias de La Red están convocados para participar en un encuentro en Zaragoza para intercambiar metodologías, compartir aprendizajes y evaluar colectivamente los procesos de mediación impulsados en el marco del Circuito Ornitorrinco 2026.