Anna Ferrer (Menorca, 1993) canta, compone y deconstruye canciones de otros tiempos. Cuida y recupera el cancionero de raíz popular, desmitificándolo y haciéndolo universal. Así, sus composiciones se inspiran en la tradición mientras evolucionan hacia sonoridades propias atravesadas por sintetizadores.
Sus dos primeros trabajos en solitario, Tel·lúria (2017) y Krönia (2019) - junto con sus colaboraciones con artistas como Marco Mezquida, Eliseo Parra, Clara Peya, Silvia Pérez Cruz o Clara Fiol y, anteriormente, su participación como vocalista en OMAC o Coetus -, le han servido como vía de exploración para liberar su manera de cantar: indisolublemente ligada a un legado musical que cultiva desde los tres años, ha reinventado los moldes de las jotas, los boleros y los romances, liberándolos del paso del tiempo.
Este aprendizaje desemboca en Parenòstic, un espectáculo hipnótico dirigido por Niño de Elche que ha llegado al Reino Unido, Francia, Portugal, Italia, Marruecos y Perú, con más de medio centenar de conciertos. En formato discográfico, ha convencido tanto a la crítica como al público, incluyendo una destacada reseña en la prestigiosa web estadounidense Pitchfork.
La propuesta actual de Anna Ferrer es el proyecto PA, un concierto performático que nace de la necesidad de ritualizar el relevo del oficio familiar. Tras una profunda digestión de esa herencia, ha decidido no continuar con la tradición panadera para hacer con la música aquello que su familia ha hecho con el pan. Ferrer sube al escenario acompañada por su padre, dos músicos y un repertorio que combina la oralidad, el imaginario popular, la investigación y la experimentación artística.
AIGO