Hotel Flamingo nace como un homenaje a nuestros padres teatrales, Tricicle. Se trata de una comedia gestual de alto voltaje que garantiza una carcajada cada diez segundos. Sin palabras y sin barreras, el espectáculo construye una sucesión imparable de gags físicos y visuales que conectan con todo tipo de público desde el primer minuto. Humor directo, ritmo milimétrico y precisión escénica al servicio de una experiencia compartida de risa constante.
Un director hereda un hotel en desuso. Un edificio vintage que hay que poner en marcha como sea, con la ayuda de dos botones tan entusiastas como desastrosos.
La recepción se convierte en un espacio donde todo puede pasar: huéspedes imaginarios, títeres inesperados, cucarachas irreverentes, un fumigador que aparece entre el público, carreras de caballos, superhéroes y mucho más.
Una sucesión imparable de gags físicos y visuales, con un ritmo trepidante y risas constantes.
Hotel Flamingo no promete sorpresas. Promete risas. Y cumple.
Hotel Flamingo (clip)