La “Rosi” y la “Mari” llegan a Barcelona con sus familias en aquellos trenes lentos y masificados de triste recuerdo por toda una generación de inmigrantes. Después de vivir la dureza de las zonas de chabolismo como la “Perona” o “Capitán Arenas”, se encuentran en las “Viviendas del Gobernador” y allá empiezan su amistad que las mantendrá unidas por siempre en la lucha por la justicia social y las mejoras en su barrios. Con los años se convierten en dos líderes vecinales en Barcelona, una en Nou Barris y la otra en San Martín, y estarán presentes en todas las conquistas que se consiguieron gracias a las concentraciones, huelgas, manifestaciones y protestas a lo largo de aquellos años 60 y 70. Las veremos crecer y formarse dentro de las asociaciones de barrios y veremos cómo su lucha hace crecer los mismos barrios, porque sin el esfuerzo de todas aquellas mujeres que como la “Rosi” y la “Mari” lucharon contra las injusticias, la corrupción y la dictadura, nunca hubiera sido posible hacer de las zonas más olvidadas de la ciudad unos barrios habitables.
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