El día 25 de febrero comienzan las representaciones del proyecto Shakespeare del Teatro Arriaga de Bilbao que presenta al público dos grandes obras del autor inglés, Hamlet y La Tempestad, bajo la dirección de Lluís Pasqual. El estreno oficial de ambas obras está previsto para el día 4 de marzo en un sesión integral.
Lluís Pasqual, asesor artístico del Teatro Arriaga desde abril del 2004 investiga en un laboratorio teatral que ha dado su primer fruto: una doble entrega de Shakespeare, dos montajes que Pascual ha dirigido impulsado por la poesía del escritor inglés y que se representarán de forma alternativa en el escenario del teatro de Bilbao hasta el 26 de marzo.
No es un alarde inútil, se busca ofrecer al público la posibilidad de pensar y repensar, de observar desde distintos ángulos historias en cierto modo paralelas. Cada montaje es independiente del otro y ambos son ofrecidos en días o funciones distintas, pero están unidos por un mismo afán de indagar en el ser humano. La muerte, la venganza, el perdón o la locura contemplados a través de un prisma que no permanece estático.
Se trata de una apuesta arriesgada que requiere un gran equipo artístico con Lluís Pasqual a la cabeza y unos intérpretes cuidadosamente seleccionados con Eduard Fernández a la cabeza. En este riesgo y en esta apuesta el Arriaga cuenta con la colaboración, como coproductores, del Teatro Español de Madrid, el Teatre Lliure de Barcelona y el Festival de Barcelona Grec.
Las organizaciones sindicales lo consideran un avance significativo.
Durante tres meses, decenas de estudiantes participaron en “Ser joven o cómo dejar que la naturaleza recupere su estado salvaje”, una experiencia de creación escénica colaborativa que convirtió las aulas en espacios de experimentación artística, reflexión colectiva y cuidado. El proyecto culminó el pasado 4 de mayo con un encuentro en el Teatro José María Rodero, donde alumnado, docentes, artistas y agentes culturales compartieron el recorrido vivido y celebraron un proceso que situó a la juventud en el centro de la creación.
El teatro romano de Mérida fue el escenario de la ceremonia de entrega el 1 de junio.