La Noche en Blanco nació en París en el verano de 2002, como una forma de regalar a los ciudadanos y turistas, un pedazo de la oferta cultural de la capital francesa en una noche de verano. A esta iniciativa se sumaron Bruselas y Roma y este año se incorporan Riga y Madrid.
La oferta es casi infinita, unas 240 actividades. En el Palacio de Comunicaciones un grupo de artistas internacionales enseñarán a elaborar arte digital ( instrumentos musicales, robots). La Puerta de Alcalá servirá como soporte para proyectar las imágenes de cientos de cuerpos; y cuatro grandes cubos de luz serán ocupados por el arte urbano en el Paseo del Prado. En este mismo paseo el músico de Sierra Leona Seydu ejercerá de maestro de cermonias, con bailes de las etnias bereber y mandiga y un gran conjuro final a medianoche.
Habrá poesía en el Jardín Botánico, cine mudo con acompañamiento musical en la Filmoteca, trapecistas en el Nuevo Circo Prince, un concierto de órgano en la capilla del Palacio Real, otro de flamenco en la terraza de las Escuelas Pías, danza en los Jardines de Sabatini, música en el Templo de Debod...Amanecerá en el Retiro a las 6.30 siete conciertos simultáneos en siete rincones del parque cerrarán por fin la velada.
Más de 600.000 folletos con la lista de actividades y su localización en un mapa serán distribuidos durante toda la semana. También a disposición de los interesados para más información: www.esmadrid.com
Las organizaciones sindicales lo consideran un avance significativo.
Durante tres meses, decenas de estudiantes participaron en “Ser joven o cómo dejar que la naturaleza recupere su estado salvaje”, una experiencia de creación escénica colaborativa que convirtió las aulas en espacios de experimentación artística, reflexión colectiva y cuidado. El proyecto culminó el pasado 4 de mayo con un encuentro en el Teatro José María Rodero, donde alumnado, docentes, artistas y agentes culturales compartieron el recorrido vivido y celebraron un proceso que situó a la juventud en el centro de la creación.
El teatro romano de Mérida fue el escenario de la ceremonia de entrega el 1 de junio.