Formarles como espectadores pero también como personas es el objetivo del programa estrella del evento, el Divierteteatro, que cada mañana hareunido a más de mil niños en la Plaza del Buen Alcalde.
Al frente de esta actividad están los monitores de Cívitas Animación Teatral. Algunos de ellos se engancharon a la actividad siendo niños y ahora siguen vinculados como monitores o voluntarios.
Junto a estos adolescentes entusiastas hay dos artistas de reconocido prestigio que ningún año se pierden la cita con los más pequeños. Uno es Dennis Rafter, un veterano irlandés enamorado de España y Shakespeare, y el otro es Fernando Saldaña, un salmantino que lleva muchos años subido a los escenarios con notable éxito.
Dennis Rafter, que este año ha creado a 'Mumbo' para divertir a los pequeños, explica que su personaje es "un hombre bueno pero un poco bobo. Es un inocente que recorre el mundo y cada encuentro con otras personas es una aventura".
Rafter aboga por "demostrarle a los niños el poder de la comunicación, con cosas tan sencillas como la fotografía de una novia, un parasol o con ocho sombreros, que me ayudan a crear personajes distintos para demostrarle a los niños que cualquier cosa que tienen en casa puede ser una aventura porque con imaginación se puede crear otro mundo y transmitírselo a los demás".
Por su parte, Fernando Saldaña quiere concienciar "a la base de las artes escénicas" de que el teatro "siempre es educativo, desde la risa o desde la reflexión", como ocurre con el montaje que esta exhibiendo en Ciudad Rodrigo, que esta destinado a niños mayores de 10 años "para que piensen y reflexionen un poco sobre lo que ellos son y lo que otros nunca podrán ser y el porqué de esas desigualdades".
Las organizaciones sindicales lo consideran un avance significativo.
Durante tres meses, decenas de estudiantes participaron en “Ser joven o cómo dejar que la naturaleza recupere su estado salvaje”, una experiencia de creación escénica colaborativa que convirtió las aulas en espacios de experimentación artística, reflexión colectiva y cuidado. El proyecto culminó el pasado 4 de mayo con un encuentro en el Teatro José María Rodero, donde alumnado, docentes, artistas y agentes culturales compartieron el recorrido vivido y celebraron un proceso que situó a la juventud en el centro de la creación.
El teatro romano de Mérida fue el escenario de la ceremonia de entrega el 1 de junio.