El montaje de El Circo de los Horrores recorre los escenarios de Pamplona, Granada, León, Málaga, Huesca, Alicante, Badajoz, Canarias…
15 de enero de 2010Suso Silva, Premio Nacional de Circo 2003, está empeñado en cautivar al público español con Psicosis, la última propuesta de la compañía El Circo de los Horrores. Con más de quince años de experiencia e inspirándose en algunas de las mejores películas clásicas de terror y que todos recordamos (Nosferatu de Murnau, La Momia, El Fantasma de la Ópera o El Exorcista, entre otras), El Circo de los Horrores ha creado un nuevo show que fusiona el circo, el teatro, la magia y el cabaret, buscando la poética del terror, el susto, el humor y la interacción con el público.
Con el propio Silva como maestro de ceremonias a modo de un peculiar Nosferatu, el montaje nos traslada a la tenebrosa atmósfera del cementerio Ally allá por 1800 para mostrar al público a diferentes protagonistas, cada cual más terrorífico, desde momias, vampiros, zombis, payasos o monstruos que consiguen impactar al espectador y arrancar la sonrisa del público.
Los que lo han visto han señalado que se trata de un espectáculo diferente e innovador que vuelve a mostrar un modo distinto de ver y entender el circo. Los treinta artistas que componen el elenco del montaje ejecutan todo tipo de ejercicios circenses de funambulismo, equilibrio, malabares, acrobacia, comedia…., escondiéndose detrás de la máscara de los monstruos. Como tampoco falta la muerte, que entra en escena a los lomos de un caballo en una exhibición de escuela ecuestre.
Distribuida por Xareta Producciones S.L., la obra tiene ya una larga gira con la que recorrerá hasta abril los escenarios de Pamplona, Granada, León, Málaga, Huesca, Alicante, Badajoz, Canarias…
Más información en www.circodeloshorrores.com
Las organizaciones sindicales lo consideran un avance significativo.
Durante tres meses, decenas de estudiantes participaron en “Ser joven o cómo dejar que la naturaleza recupere su estado salvaje”, una experiencia de creación escénica colaborativa que convirtió las aulas en espacios de experimentación artística, reflexión colectiva y cuidado. El proyecto culminó el pasado 4 de mayo con un encuentro en el Teatro José María Rodero, donde alumnado, docentes, artistas y agentes culturales compartieron el recorrido vivido y celebraron un proceso que situó a la juventud en el centro de la creación.
El teatro romano de Mérida fue el escenario de la ceremonia de entrega el 1 de junio.