El montaje estará en el Teatro Villa de Molina, en el Teatro Moderno de San Pedro del Pinatar y en el Teatro Cuyás de Las Palmas de Gran Canarias
10 de enero de 2010
Desde los comienzos de la compañía, una de las premisas del trabajo de Ron Lalá ha sido la autoría propia y colectiva en sus montajes. Siempre han tratado de ofrecer al público textos y música original de la mano de los artistas que conforman el equipo. A partir de las reuniones, ensayos e improvisaciones, los guionistas y compositores (que también actúan y dirigen) se reparten la tarea de dar forma a las ideas que se pondrán encima del escenario. En Mundo y final se ha reforzado aún más el componente colectivo de la propuesta: varias disciplinas puestas en juego para contar un mundo que se muere... de risa. Así, Mundo y final presenta a cinco actores y músicos, veinte instrumentos en escena y veinte sketchs a ritmo desenfrenado, con los que la compañía intenta dar un repaso cómico a este planeta en vías de destrucción... Más de una hora de ironía, imaginación y (auto) crítica…
El director del montaje, Yayo Cáceres, sostiene que la destrucción del mundo llega con la intención de construir un mundo: “El hombre siempre necesitó la magia para enfrentar la vida; cuando no la encuentra, el hombre es gris. Ahí, entonces, aparece el teatro y con Mundo y final vuelve Ron Lalá. Creemos en la honestidad en escena, en trabajar hasta quedar exhaustos, en que el público es el destinatario de nuestra propuesta. Sin pretensiones, sencilla, directa y sobre todo intentando trabajar el humor de manera seria... que no es no reírse. Desde la dirección, puedo decir que Ron Lalá es un hecho colectivo real, un lugar de encuentro de siete que seguimos creyendo en el teatro, en esta profesión y en que otro mundo y la magia son posibles... destrucción del mundo mediante, claro”.
Más información en www.ronlala.com
Las organizaciones sindicales lo consideran un avance significativo.
Durante tres meses, decenas de estudiantes participaron en “Ser joven o cómo dejar que la naturaleza recupere su estado salvaje”, una experiencia de creación escénica colaborativa que convirtió las aulas en espacios de experimentación artística, reflexión colectiva y cuidado. El proyecto culminó el pasado 4 de mayo con un encuentro en el Teatro José María Rodero, donde alumnado, docentes, artistas y agentes culturales compartieron el recorrido vivido y celebraron un proceso que situó a la juventud en el centro de la creación.
El teatro romano de Mérida fue el escenario de la ceremonia de entrega el 1 de junio.