La actividad se inicia el 4 de marzo con el concierto de la Camerata de Oslo, con el director-concertino Stephan Barrat-Due y Eldbjorg Hemsing como violín solista. Después le llega el turno al teatro, a cargo de la compañía Taaat que el 5 de marzo pondrá en escena el montaje Me duele el caparazón, de Jordi Palet en el Teatro Principal, espacio que también acogerá el domingo 7 la representación de La vida por delante de Romain Gary, montaje que está dirigido por Josep María Pou e interpretado por Concha Velasco.
A partir del jueves 11 y hasta el domingo 14, el escenario del Teatro Principal acogerá el musical Fiebre del sábado noche, mientras que el Teatro Clunia recibirá la visita de Joan Baixas y su montaje Tierra Preñada. Los contenidos musicales seguirán sonando con el concierto de David Bustamante (también en el Teatro Principal el jueves 18 de marzo), un día antes de que la compañía de comediantes La Baldufa escenifique El Barón de Munchausen (para niños a partir de 5 años y público familiar).
El flamenco llegará a la Sala Polisón del Teatro Principal de la mano del cantaor Juan José Amador el sábado 20, mientras que la Orquesta Sinfónica de Burgos ofrecerá un concierto el domingo 21 con obras de A. Schönberg y L.V. Beethoven. La música clásica abre el camino de la ópera Madama Butterfly de Puccini (también en el Teatro Principal).
El viernes 26 se celebrará un concierto del Coro y Orquesta de la Catedral de San Vito de Praga (con dirección de Josef Ksica) y la participación de la soprano Dagmar Vankatova, que interpretarán obras de J. Haydn y W.A. Mozart en el Teatro Principal.
Y, finalmente, el sábado 27 se desarrollarán diferentes actos en torno al Día Mundial del Teatro, con lectura del Mensaje Internacional y conferencia a cargo del actor Juan Ribó, actor que protagonizará el domingo 28 el montaje Tantas voces…, con dirección de Natalia Menéndez producción de Andrea D’Odorico.
Las organizaciones sindicales lo consideran un avance significativo.
Durante tres meses, decenas de estudiantes participaron en “Ser joven o cómo dejar que la naturaleza recupere su estado salvaje”, una experiencia de creación escénica colaborativa que convirtió las aulas en espacios de experimentación artística, reflexión colectiva y cuidado. El proyecto culminó el pasado 4 de mayo con un encuentro en el Teatro José María Rodero, donde alumnado, docentes, artistas y agentes culturales compartieron el recorrido vivido y celebraron un proceso que situó a la juventud en el centro de la creación.
El teatro romano de Mérida fue el escenario de la ceremonia de entrega el 1 de junio.