Se trata de una de las obras más experimentales de Lorca
03 de mayo de 2010Un montaje muy particular de El Público, a cargo de la compañía Teatro del Temple, se escenifica hasta el 9 de mayo en el escenario del Teatro Fernán Gómez de Madrid. El Público pertenece a la última etapa de Lorca, en la que el granadino se entrega a la búsqueda de un lenguaje experimental y de una nueva poética dramática, con el afán de encontrar un teatro verdadero, desprovisto de máscaras. Debido a la complejidad de los textos pertenecientes a esta época, Lorca consideraba estas obras irrepresentables, ya que no confiaba en la capacidad de comprensión del público de su época.
Se trata de uno de los textos más vanguardistas y personales del poeta granadino, que plantea aquí su particular apuesta por la renovación escénica a través del surrealismo. La obra despliega una multiplicidad de ejes temáticos y planos simbólicos, para llegar a dos planteamientos principales. Por un lado, la necesidad de un “teatro bajo la arena” como la alternativa necesaria a las máscaras del teatro convencional que representaría, según Lorca, las propias disociaciones del ser humano en su afán de ocultar su verdadera identidad. Por otro, una reflexión sobre el amor y la sexualidad, ligada a la ruptura de los tradicionales esquemas mujer/hombre y hombre/mujer.
El lenguaje y las figuras se mueven en este universo lorquiano reconocible, en el que la luna, el cuchillo, el caballo, el color blanco, las flores…tienen un valor semántico específico, así como las diversas representaciones de la feminidad y la masculinidad.
Las organizaciones sindicales lo consideran un avance significativo.
Durante tres meses, decenas de estudiantes participaron en “Ser joven o cómo dejar que la naturaleza recupere su estado salvaje”, una experiencia de creación escénica colaborativa que convirtió las aulas en espacios de experimentación artística, reflexión colectiva y cuidado. El proyecto culminó el pasado 4 de mayo con un encuentro en el Teatro José María Rodero, donde alumnado, docentes, artistas y agentes culturales compartieron el recorrido vivido y celebraron un proceso que situó a la juventud en el centro de la creación.
El teatro romano de Mérida fue el escenario de la ceremonia de entrega el 1 de junio.