El montaje reúne a las principales propuestas de teatro y danza del momento
22 de junio de 2010Algunas de las principales compañías vascas de danza y teatro muestran estos días sus propuestas en la Feria de Teatro de San Sebastián, que ha presentado una programación compuesta por quince espectáculos.
dFeria, que ha reunido a más de cien programadores, inició su andadura en 1988 y se ha convertido en un referente para los profesionales de las artes escénicas de toda España, convirtiéndose durante tres días en un importante foro de encuentro del sector de las artes escénicas, promoviendo intercambios entre sus diferentes agentes y facilitando el desarrollo del propio sector.
Entre las obras más destacadas de esta edición destaca la producción vasca Magnifique. Tchaïkovski Suites, interpretada por la compañía de ballet de Biarritz, el montaje de la compañía de teatro Katubeltz, que ofrece una versión moderna del mito griego en Sísifo B, La Sonrisa Ganadora donde la compañía de danza Fingersix hace una parodia de los concursos de belleza o la tragicomedia Goibel de Golden Apple Quarter.
El certamen se despide el jueves 24 de junio programando los montajes Otto de Elirale Konpainia, que propone un viaje por la cotidianidad de los niños; Soñando en la distancia, un proyecto de Ertza que se realiza en dos partes y con dos bailarinas provenientes de Belo Horizonte en Brasil y Donostia en Euskadi; (Sok)2 de Kukai, una una pieza coreográfica para siete bailarines y tres músicos; 19:30 de K Producciones y La huella, de Txalo Produkzioak.
Las organizaciones sindicales lo consideran un avance significativo.
Durante tres meses, decenas de estudiantes participaron en “Ser joven o cómo dejar que la naturaleza recupere su estado salvaje”, una experiencia de creación escénica colaborativa que convirtió las aulas en espacios de experimentación artística, reflexión colectiva y cuidado. El proyecto culminó el pasado 4 de mayo con un encuentro en el Teatro José María Rodero, donde alumnado, docentes, artistas y agentes culturales compartieron el recorrido vivido y celebraron un proceso que situó a la juventud en el centro de la creación.
El teatro romano de Mérida fue el escenario de la ceremonia de entrega el 1 de junio.