Stomp estará en cartel hasta el 22 de agosto
El espectáculo Stomp es una curiosa mezcla de percusión, danza y hasta chatarrería que viene a demostrar que es posible crear música a partir de cualquier objeto. Por algo son capaces los integrantes del grupo de marcar el ritmo con cualquier utensilio que les cae en la mano y que les sirve como instrumento. El montaje, una explosión de ritmo y movimiento, permanecerá en el escenario del Teatro Coliseum de Madrid hasta el próximo 22 de agosto.
Tras cuatro años, este montaje supone el regreso de la compañía Stomp a Madrid, para volver a mostrar un particularísimo estilo que combina percusión, improvisación y danza, mezclados al son de unos sonidos sorprendentes creados con palos, escobas y otros objetos cercanos a la chatarrería.
Se trata de más de una hora y media de espectáculo, en el que la danza se fusiona con la música en un espacio que va más allá del escenario, ya que la participación del público también es un elemento fundamental de cada representación. La compañía presenta, desde hace veinte años, este mismo número por todo el mundo, aunque gracias a la capacidad de improvisación de los componentes de la compañía el espectáculo es diferente cada noche. Formada en 1991, la compañía Stomp ha conquistado ya a más de 14 millones de espectadores, con veinte años y 10.000 funciones a sus espaldas.
Las organizaciones sindicales lo consideran un avance significativo.
Durante tres meses, decenas de estudiantes participaron en “Ser joven o cómo dejar que la naturaleza recupere su estado salvaje”, una experiencia de creación escénica colaborativa que convirtió las aulas en espacios de experimentación artística, reflexión colectiva y cuidado. El proyecto culminó el pasado 4 de mayo con un encuentro en el Teatro José María Rodero, donde alumnado, docentes, artistas y agentes culturales compartieron el recorrido vivido y celebraron un proceso que situó a la juventud en el centro de la creación.
El teatro romano de Mérida fue el escenario de la ceremonia de entrega el 1 de junio.