Luis Matilla se alza con el accésit
13 de noviembre de 2010
Con la obra Víctor Osama, el actor y escritor valenciano Francesc Adrià Cucarella (Carcaixent, Valencia, 1962) se ha proclamado ganador del XI Premio SGAE de Teatro Infantil y Juvenil 2010, dotado con 6.000 euros y la publicación del texto en la colección Serie de Teatro Infantil y Juvenil Sopa de Libros, que el grupo editorial Anaya edita en colaboración con la SGAE. En esta edición de los premios han concurrido un total de 34 originales, de los cuales tres pasaron a la fase final.
El jurado, compuesto por Santiago Moncada (presidente de la Fundación Autor); los autores Paloma Pedrero y Vicent Vila; Pablo Cruz, en representación de Anaya, y Óscar Millares, responsable del Área de Artes Escénicas de Fundación Autor, en calidad de secretario del jurado- decidió también otorgar el Accésit, dotado con 3.000 euros y diploma, a la obra Las piernas de Amaidú, de Luis Matilla (San Sebastián, 1939).
Francesc Adrià Cucarella ha formado parte de la compañía Moma Teatre durante cinco años. Como actor ha participado en diversas series de televisión y en varias películas. En 1991, ganó el Premio Ciudad de Alcoi con su obra Zona Zero.
Luis Matilla es escritor, autor teatral y especialista en temas de imagen. Tiene publicados numerosos artículos sobre pedagogía de los medios de comunicación. Como autor teatral, tiene 26 obras, algunas traducidas al inglés, búlgaro, francés y ruso. Desde hace veinte años, escribe textos dirigidos al público infantil. Durante diez años trabajó como ayudante de dirección en películas inglesas y norteamericanas rodadas en España. Ha sido galardonado en numerosas ocasiones con los premios de teatro más representativos tanto en España como en el extranjero. Matilla ha ganado el Primer Premio SGAE de Teatro Infantil y Juvenil en tres ocasiones: con la obra El árbol de Julia (2000), Manzanas Rojas (2002) y El último curso (2008).
La SGAE y la Fundación Autor llevan más de una década convocando este premio, con el propósito de impulsar y apoyar la creación de nuevos textos dramáticos dirigidos a niños y jóvenes que, tanto por la calidad y originalidad de sus diálogos, como por su visión escénica, contribuyan al enriquecimiento del panorama teatral.
Las organizaciones sindicales lo consideran un avance significativo.
Durante tres meses, decenas de estudiantes participaron en “Ser joven o cómo dejar que la naturaleza recupere su estado salvaje”, una experiencia de creación escénica colaborativa que convirtió las aulas en espacios de experimentación artística, reflexión colectiva y cuidado. El proyecto culminó el pasado 4 de mayo con un encuentro en el Teatro José María Rodero, donde alumnado, docentes, artistas y agentes culturales compartieron el recorrido vivido y celebraron un proceso que situó a la juventud en el centro de la creación.
El teatro romano de Mérida fue el escenario de la ceremonia de entrega el 1 de junio.