Del 2 al 5 de diciembre, se celebra en el Teatro Fernán Gómez de Madrid
El Teatro Fernán Gómez de Madrid acogerá del 2 al 5 de diciembre una nueva edición del Certamen Coreográfico de Madrid, que cumple 24 años y que pretende ser una plataforma de creación que muestra la actualidad de la danza contemporánea para dar a conocer coreógrafos emergentes. El certamen, que cuenta con tres premios en metálico de 6.000, 4.500 y 3.500 euros, presenta un programa que comienza el 2 de diciembre con los coreógrafos Erick Jiménez y Maruxa Salas (Galicia), Carmen Fumero (Canarias/Madrid), Noemí Viana (Donosti), Elena Montes (Cataluña), Beatriz Palenzuela (Cantabria/Madrid), Sonia Rodríguez (Canarias/Cataluña), Roser López Espinosa (Cataluña). El programa del 3 de diciembre mostrará los trabajos de Marcos Marco (País Vasco/Francia), Esther Giménez (Cataluña), Jesús Rubio (Madrid), Beatriz Pérez y Kirenia Martínez (Galicia), Marina Colomina y Koldo Arostegui (Cataluña/País Vasco), Lautaro Reyes (Cataluña), Manuel Rodríguez y Elías Aguirre (Andalucía/Madrid). El 4 de diciembre será el turno de los finalistas, así como de la coreógrafa invitada Myriam Agar, mientras que el 5 de diciembre se mostrarán las coreografías premiadas y se mostrará el trabajo de otra de las compañías invitadas, en este caso los andaluces de Mopa Producciones, que obtuvieron el primer premio en la edición de 2009. Además, el certamen ha convocado los días 30 de noviembre y 1 de diciembre el X Taller del Certamen, que se realizará en el Conservatorio Superior de Danza María de Ávila de Madrid. Desde su primera edición, el certamen ha servido de apoyo y lanzamiento para más de 240 coreógrafos y 900 bailarines, y ha ayudado a crear numerosas compañías de danza y a consolidar las trayectorias de coreógrafos independientes.
Las organizaciones sindicales lo consideran un avance significativo.
Durante tres meses, decenas de estudiantes participaron en “Ser joven o cómo dejar que la naturaleza recupere su estado salvaje”, una experiencia de creación escénica colaborativa que convirtió las aulas en espacios de experimentación artística, reflexión colectiva y cuidado. El proyecto culminó el pasado 4 de mayo con un encuentro en el Teatro José María Rodero, donde alumnado, docentes, artistas y agentes culturales compartieron el recorrido vivido y celebraron un proceso que situó a la juventud en el centro de la creación.
El teatro romano de Mérida fue el escenario de la ceremonia de entrega el 1 de junio.