Los músicos representarán la obra en el Teatro Principal de Gasteiz, el Palacio Euskalduna de Bilbao y el Kursaal de Donostia
28 de diciembre de 2010
La Joven Orquesta de Euskal Herria (EGO), en colaboración de Aukeran Dantza Konpainia, iniciará su temporada de invierno con el espectáculo Gernika, danza sobre el lienzo. Con la participación de 48 jóvenes músicos y dirigidos por el donostiarra Juan José Ocón, la orquesta interpretará la Marcha fúnebre de Pablo Solozabal y piezas compuestas por Aitor Amezaga. Las representaciones previstas en enero llevarán a los jóvenes intérpretes al Teatro Principal de Gasteiz (2 de enero), al Palacio Euskalduna de Bilbao (3 de enero) y al Kursaal de Donostia (4 de enero).
El espectáculo narra a través de música y danza la historia de Gernika, en un espectáculo-concierto con diez bailarines y una persona que irá contando lo que pasó en Gernika, a los que se les sumará la orquesta y un coro mixto de doce personas.
La Joven Orquesta de Euskal Herria es una asociación constituida y promovida por el Departamento de Cultura del Gobierno Vasco a comienzos del año 1997, con el fin de proporcionar un cauce de formación musical orquestal a los jóvenes instrumentistas del País Vasco. Formada en su práctica totalidad por jóvenes naturales o residentes en Euskal Herria, la EGO plantea dos períodos de trabajo que se desarrollan en torno a las vacaciones de verano y de invierno en diferentes puntos de la geografía vasca. Durante este tiempo los miembros de la EGO tienen la posibilidad de trabajar con profesores de prestigio internacional, adquiriendo una interesante experiencia en el ámbito orquestal y de música de cámara. Al final de estos períodos de trabajo la EGO planifica una serie de conciertos como muestra del trabajo realizado por los profesores invitados y por su director artístico
Las organizaciones sindicales lo consideran un avance significativo.
Durante tres meses, decenas de estudiantes participaron en “Ser joven o cómo dejar que la naturaleza recupere su estado salvaje”, una experiencia de creación escénica colaborativa que convirtió las aulas en espacios de experimentación artística, reflexión colectiva y cuidado. El proyecto culminó el pasado 4 de mayo con un encuentro en el Teatro José María Rodero, donde alumnado, docentes, artistas y agentes culturales compartieron el recorrido vivido y celebraron un proceso que situó a la juventud en el centro de la creación.
El teatro romano de Mérida fue el escenario de la ceremonia de entrega el 1 de junio.