El jurado reconoce su brillante dirección en “El laberinto mágico”
28 de marzo de 2017El dramaturgo Ernesto Caballero ha sido el ganador del XI Premio Valle Inclán de Teatro por su dirección en “El laberinto mágico”, una revisión de la obra de Max Aub sobre la tragedia de la Guerra Civil.
El galardón, dotado con 50.000 euros, se concede al mejor espectáculo teatral que haya pasado por las salas madrileñas, y está organizado por el suplemento “El Cultural” del diario “El Mundo”. Coincidiendo con la celebración del Día del Teatro, el ministro de Educación, Cultura y Deporte y portavoz del Gobierno, Iñigo Méndez de Vigo, fue ayer el encargado de entregar el galardón en una ceremonia en la que también estuvo presente la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena.
El jurado del Premio Valle-Inclán ha elegido al ganador entre una lista de doce candidaturas de actores y directores de teatro mediante el sistema eliminatorio por rondas Goncourt, consistente en varias vueltas de votaciones en cada una de las cuales se elimina al candidato con menos votos.
Finalmente, el director del Centro Dramático Nacional se ha alzado con el premio en la ronda final al imponerse al actor Israel Elejalde, finalista por su papel en “Hamlet”, y al director Alfredo Sanzol, autor de “La respiración”.
Los finalistas de esta edición han sido Maribel Verdú, por “Invencible”; José Sacristán, por “Muñeca de porcelana”; María Adánez, por “El pequeño poni”; Paco Bezerra, también por “El pequeño poni”; José Luis Arellano, por “La odisea”; Pedro Casablanc, por “Yo, Feuerbach”, y Ana Peinado, por “Ana el 11 de marzo”.
El jurado, presidido por Antonio Garrigues Walker, ha estado formado por Luis María Anson, Juan José Litrán, Javier Villán, Eduardo Pérez-Rasilla, Manuel Llorente, Ruperto Merino, José María García-Luján, Paloma Zuriaga, Mariano Torralba, Robert Muro y Liz Perales.
Las organizaciones sindicales lo consideran un avance significativo.
Durante tres meses, decenas de estudiantes participaron en “Ser joven o cómo dejar que la naturaleza recupere su estado salvaje”, una experiencia de creación escénica colaborativa que convirtió las aulas en espacios de experimentación artística, reflexión colectiva y cuidado. El proyecto culminó el pasado 4 de mayo con un encuentro en el Teatro José María Rodero, donde alumnado, docentes, artistas y agentes culturales compartieron el recorrido vivido y celebraron un proceso que situó a la juventud en el centro de la creación.
El teatro romano de Mérida fue el escenario de la ceremonia de entrega el 1 de junio.