Rehabilitado por el arquitecto Rafael Baltar, quien respetó su arquitectura original, el teatro mantiene su exterior modernista con el adosado de unas galerías que llenan de luz el interior. Se han invertido más de 4 millones de euros para ampliar el espacio escénico, crear un pequeño foso para 25 músicos, un bar de estilo americano o una sala de descanso. Las paredes de granito o el pan de oro escénico ayudan a recuperar su encanto decimonónico.
Actualmente se presenta como uno de los referentes teatrales públicos de Galicia, junto al teatro Rosalía de Castro, con capacidad para 650 personas
El intérprete gaditano desarrolló una extensa carrera teatral antes de triunfar en el mundo del cine.
Las organizaciones sindicales lo consideran un avance significativo.
Durante tres meses, decenas de estudiantes participaron en “Ser joven o cómo dejar que la naturaleza recupere su estado salvaje”, una experiencia de creación escénica colaborativa que convirtió las aulas en espacios de experimentación artística, reflexión colectiva y cuidado. El proyecto culminó el pasado 4 de mayo con un encuentro en el Teatro José María Rodero, donde alumnado, docentes, artistas y agentes culturales compartieron el recorrido vivido y celebraron un proceso que situó a la juventud en el centro de la creación.