El director Ignacio García, con la producción de Juanjo Seoane, lleva a escena uno de los grandes éxitos teatrales de Enrique Jardiel Poncela cuando se cumplen 60 años de la muerte del autor. Después de varios meses de gira, el montaje llega ahora al Teatro Fernán Gómez (espacio asociado a La Red).
09 de enero de 2013“Los habitantes de la casa deshabitada” sube el próximo 15 de enero al escenario del Teatro Fernán Gómez, en Madrid. Este montaje, sobre la obra de Enrique Jardiel Poncela, es una producción de Juanjo Seoane y llega a los escenario cuando se cumplen 60 años de la muerte del autor. Pepe Viyuela, Juan Carlos Talavera, Paloma Paso Jardiel y Abigail Tomey encabezan el reparto.
En una noche de lluvia y frío, D. Raimundo y su chófer Gregorio, sufren una avería en el coche en el que viajan por un páramo desolado. El único refugio posible es una casa solariega cercana, plagada de criaturas extrañas y fantasmagóricas, que pondrán a prueba el temple de los protagonistas. Una banda de estafadores y dos hermanas secuestradas, una de ellas ex prometida de Raimundo, complican aún más la trama.
La obra fue estrenada por primera vez en 1942 y se reveló como un ejemplo más de la genialidad de Jardiel Poncela. El montaje actual está dirigido por Ignacio García y producido por Juanjo Seoane.
“Los habitantes de la casa deshabitada” cuenta con un extenso reparto encabezado por Pepe Viyuela, quien ya trabajó con Seoane en su anterior incursión teatral, “El pisito”, de Rafael Azcona en 2010. Junto a Viyuela se encuentran, entre otros, actores como Manuel Millán, Juan Carlos Talavera, Abigail Tomey, Pilar San José o Paloma Paso Jardiel, nieta del autor de la obra.
El intérprete gaditano desarrolló una extensa carrera teatral antes de triunfar en el mundo del cine.
Las organizaciones sindicales lo consideran un avance significativo.
Durante tres meses, decenas de estudiantes participaron en “Ser joven o cómo dejar que la naturaleza recupere su estado salvaje”, una experiencia de creación escénica colaborativa que convirtió las aulas en espacios de experimentación artística, reflexión colectiva y cuidado. El proyecto culminó el pasado 4 de mayo con un encuentro en el Teatro José María Rodero, donde alumnado, docentes, artistas y agentes culturales compartieron el recorrido vivido y celebraron un proceso que situó a la juventud en el centro de la creación.