El Centro Dramático Nacional estrena el viernes 19, en el Teatro Valle-Inclán, “Esperando a Godot”, de Samuel Beckett, en versión de Ana María Moix y dirigida por Alfredo Sanzol. Estará en cartel hasta el 19 de mayo.
19 de abril de 2013Desde que se estrenara en París en 1953 la historia de los vagabundos Vladimir y Estragón y su eterna espera a un tal Godot que nunca llega, esta obra de Beckett ha sido una de las más escenificadas.
En esta ocasión, los responsables de llevarla a cabo son un equipo de actores de la vieja y nueva escuela, desde el consagrado Juan Antonio Quintana hasta el debutante Miguel Ángel Amor, además de viejos conocidos de Sanzol como Juan Antonio Lumbreras, Paco Déniz y Pablo Vázquez.
La función, en el Teatro Valle Inclán desde el 19 de abril a 19 de mayo, se prolonga durante dos horas ininterrumpidas, una “yincana actoral”, según Déniz, que la convierten en un ejercicio físico que les deja exhaustos, “mental y físicamente”, añade Sanzol, que se ve a sí mismo como un actor más.
Con esta nueva adaptación, Sanzol ha querido tirar por tierra dos “prejuicios” que siempre han acompañado al texto de Beckett: lejos de ser absurda, “es una obra con mucho sentido y racional, en realidad el irreflexivo es el ser humano”, y frente a su fama de estática, cuenta una historia “en la que no dejan de ocurrir pequeñas cosas”.
Otro elemento a tener en cuenta de esta función es el espacio, que gracias a la iluminación, diseñada por Pedro Yagüe, permite que la obra transmita “sensaciones paisajísticas y de infinito en un espacio limitado como es un teatro”, según el propio Yagüe.
Con información de EFE y Europa Press
El intérprete gaditano desarrolló una extensa carrera teatral antes de triunfar en el mundo del cine.
Las organizaciones sindicales lo consideran un avance significativo.
Durante tres meses, decenas de estudiantes participaron en “Ser joven o cómo dejar que la naturaleza recupere su estado salvaje”, una experiencia de creación escénica colaborativa que convirtió las aulas en espacios de experimentación artística, reflexión colectiva y cuidado. El proyecto culminó el pasado 4 de mayo con un encuentro en el Teatro José María Rodero, donde alumnado, docentes, artistas y agentes culturales compartieron el recorrido vivido y celebraron un proceso que situó a la juventud en el centro de la creación.