El Teatro Círculo de Valencia abre una nueva etapa, trasladando su sede a Benimaclet. El 16 de octubre abre el telón con “El matrimonio de Palavrakys” de Angélica Liddel, una producción propia, que estará en cartel hasta el 19 de octubre.
02 de octubre de 2014Tras más de 20 años como sala de teatro independiente, el Teatro Círculo (Valencia) inicia una nueva etapa y se traslada al barrio de Benimaclet. La inauguración de su nueva sede tendrá lugar el jueves 16 de octubre, con la puesta en escena de “El matrimonio Palavrakys” de Angélica Liddel, una producción propia, que estará en cartel hasta el 19 de octubre.
Esta obra narra la historia de Elsa y Mateo Palavrakis, víctimas de malos tratos durante la infancia y unidos por el rencor común hacia sus padres. Ellos llevan una monótona e insustancial vida en un barrio donde la única diversión posible consiste en insípidos concursos de baile, los cuales pierden sistemáticamente, al igual que el resto de sus empresas vitales.
El Teatro Círculo abrió sus puertas en 1993 en un pequeño local de la calle Maldonado en el barrio de Velluters. Allí se consolidó, ofreciendo un trabajo artístico de calidad, con la representación de obras de grandes autores como Samuel Beckett, Eugene Ionesco, Anton Chejov, Harold Pinter, Fernando Pessoa, Passolini, Valle-Inclan, Werner Schwab o Angelica Lidell.
Según la organización de este espacio escénico, el cambio de sede supone una nueva e ilusionante etapa: “ Con esta nueva ubicación pretendemos llegar a un espectador joven pero a la vez maduro, a un vecindario comprometido con la cultura y a un individuo sensibilizado con el arte. Lo social como prevalencia y lo espiritual como sostén”
El intérprete gaditano desarrolló una extensa carrera teatral antes de triunfar en el mundo del cine.
Las organizaciones sindicales lo consideran un avance significativo.
Durante tres meses, decenas de estudiantes participaron en “Ser joven o cómo dejar que la naturaleza recupere su estado salvaje”, una experiencia de creación escénica colaborativa que convirtió las aulas en espacios de experimentación artística, reflexión colectiva y cuidado. El proyecto culminó el pasado 4 de mayo con un encuentro en el Teatro José María Rodero, donde alumnado, docentes, artistas y agentes culturales compartieron el recorrido vivido y celebraron un proceso que situó a la juventud en el centro de la creación.