Al acto asistió el presidente de la Academia, Jesús Cimarro, el Ministro de Cultura y Deporte, José Guirao, y la directora general de Industrias Culturales y de Cooperación, Adriana Moscoso.
18 de diciembre de 2019El Hotel Wellington de Madrid acogió en la noche de ayer, martes 17 de diciembre, la ceremonia en la que la Academia de las Artes Escénicas de España entregó sus máximas distinciones a entidades y profesionales de reconocido prestigio. La presidenta de la Fundación de la Academia Cayetana Guillén Cuervo fue la encargada de conducir la ceremonia.
En el acto participó Jesús Cimarro, presidente de la Academia, quien estuvo acompañado del Ministro de Cultura y Deporte, José Guirao, y de la directora general de Industrias Culturales y de Cooperación, Adriana Moscoso, entre otros representantes institucionales. A la Cena de Gala asistió también la junta directiva de la entidad y numerosos miembros de la Academia, así como representantes de las entidades del sector y de las universidades.
Medalla de Oro de la Academia a la Fundación Antonio Gades, por su "magnífica labor de conservación y promoción de la memoria del gran maestro de la danza española Antonio Gades".
Medalla de Oro de la Academia a Tricicle, "por su brillante trayectoria profesional en la disciplina del teatro gestual, donde han destacado por su ingenioso uso del humor".
Distinción de Académico de Honor al dramaturgo, novelista y poeta Antonio Gala.
Distinción de Académico de Honor al director de escena Alberto González Vergel.
Distinción de Académica de Honor a la gestora cultural y productora Kathleen López Kilcoyne.
Distinción de Académica de Honor a la fundadora del Teatro de Ensayo Medea y directora escénica Josefina Molina.
El intérprete gaditano desarrolló una extensa carrera teatral antes de triunfar en el mundo del cine.
Las organizaciones sindicales lo consideran un avance significativo.
Durante tres meses, decenas de estudiantes participaron en “Ser joven o cómo dejar que la naturaleza recupere su estado salvaje”, una experiencia de creación escénica colaborativa que convirtió las aulas en espacios de experimentación artística, reflexión colectiva y cuidado. El proyecto culminó el pasado 4 de mayo con un encuentro en el Teatro José María Rodero, donde alumnado, docentes, artistas y agentes culturales compartieron el recorrido vivido y celebraron un proceso que situó a la juventud en el centro de la creación.